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Seguramente sientes frustración
porque tu cuerpo no luce esbelto después del parto, pero no te angusties,
ya que es posible que recuperes tu figura si eres disciplinada.
¿Quiere saber cómo?, sigue leyendo.
Días después del alumbramiento las mujeres se ven detenidamente
frente al espejo y descubren que su cuerpo no es estético, pues
hay acumulación de grasa, cintura amplia, vientre abultado, muslos
gruesos y caderas anchas. Muchas creen que ya no recuperarán su
figura, pero esto no tiene por qué suceder, pues en primer lugar
hay que seguir dieta adecuada, lo que de ninguna manera significa
matarse de hambre, sino dosificar y combinar los diferentes alimentos,
lo cual debe apoyarse con ejercicio físico y cremas reafirmantes.
Recuerda que la constancia, paciencia y dedicación son las herramientas
que le permitirán volver a usar aquel pantalón de mezclilla que
la hacía lucir despampanante, así que no pretendas perder los kilos
de más en una semana; considere que mientras más lenta sea la reducción
del peso, tendrá mayores posibilidades de no volver a ganarlo.
También es importante considerar que el simple hecho de amamantar
al bebé reduce el peso corporal, ya que cada succión ocasiona contracción
en útero y ello promueve, además de que dicho órgano vuelva a su
tamaño original, la quema de calorías; asimismo, se gastan las reservas
de grasas en la producción de leche.
Alimentación
Es importante armarse de paciencia porque en esta etapa
y hasta que deje de amamantar al pequeño (si es que está dentro
de sus posibilidades) están prohibidas las dietas rigurosas,
ya que pueden afectar calidad y cantidad de leche; sin embargo,
una alimentación equilibrada y racional comenzará a surtir efecto
en su figura.
En primer lugar, es necesario que consumas más de tres litros
de líquidos al día, por ejemplo, agua, jugos naturales, caldos de
verduras, pollo o carne desgrasados y lácteos descremados,
los que además de permitirte producir mayor cantidad de leche, te
ayudarán a reducir peso. En cuanto a las grasas, prioriza las de
origen vegetal porque las provenientes de animales son difíciles
de digerir y agregan kilos a la figura.
Asimismo, es muy importante consumir carbohidratos como
arroz, harinas, féculas, papas y pastas debido a que ayudan
a mantener los niveles de azúcar en la sangre y proporcionan energía;
el azúcar también se encuentra en esta categoría, pero sólo hay
que ingerir pequeñas cantidades y de preferencia mascabado o morena,
pues se absorbe de manera más lenta.
También es necesario que tu dieta contenga proteínas,
nutrientes que pueden obtenerse de carne roja magra (sin grasa),
pollo, pescado y lácteos descremados; asimismo, se debe incluir
fibra, ya que facilitará la digestión; en forma natural se encuentra
en cereales, pan integral, germinados, así como en algunas frutas
y verduras que se comen con cáscara.
Ahora bien, es necesario resaltar que deben efectuarse cuatro
comidas al día, las cuales tienen que ser moderadas, pues
de esta manera se garantiza aporte constante de energía al organismo
y se evitan molestias estomacales, como sensación de pesadez, agruras
y acidez, síntomas tan comunes cuando se hacen dos comidas muy abundantes
en todo el día.
Actividad física, indispensable
Llega a suceder que después de haber tenido un bebé la
mayoría de las féminas lucen como si tuvieran 4 ó 5 meses de embarazo,
motivo por el que muchas se sienten frustradas y poco atractivas;
sin embargo, al ejercitarse, además de seguir el régimen alimenticio
antes descrito, es posible recuperar la figura y fortalecer los
músculos. Es importante aclarar que no se debe practicar actividad
física inmediatamente después del parto, ya que pelvis, útero y
abdomen se encuentran frágiles; lo más recomendable es esperar 40
días si fue parto natural y entre 2 y 3 meses si se practicó cesárea.
A continuación le presentamos diversos ejercicios que le ayudarán
a fortalecer aquellas partes que con mayor frecuencia se debilitan
durante el embarazo. -Glúteos. Estando de pie, junta tus extremidades
inferiores y coloca las manos sobre una silla, posteriormente, inhala
al mismo tiempo que levantas una pierna hacia atrás sin ladear caderas
y contrae el abdomen hasta donde te sea posible. Realiza dos series
de 10 repeticiones con cada pierna.
-Abdomen. Acuéstate sobre una colchoneta, dobla
las rodillas y pon tus manos atrás de la nuca; luego inhala al tiempo
que levantas cabeza y hombros, y toca con el codo la rodilla del
lado contrario (alternar codo izquierdo y derecho). Haz cuatro series
de ocho repeticiones.
-Glúteos y abdomen. Acuéstate boca abajo, y al
respirar levanta despacio una pierna y el brazo contrario. Deben
realizarse cuatro series (alternando las extremidades) de ocho repeticiones.
-Cintura. De pie, separa las piernas y flexiona
ligeramente las rodillas, levanta los brazos en forma de óvalo,
posteriormente gira la cintura hacia la derecha lo más que pueda
mientras inhala, exhale el aire al volver a la posición original,
luego proceda hacia la izquierda. Haga cuatro series de 10 repeticiones
alternando los movimientos en cada lado.
Ahora, lo único que resta es la piel. Para que luzca tersa y firme
puedes recurrir a cremas corporales cuya fórmula incluya algas,
colágeno y elastina; asimismo, son eficaces las prendas rellenas
de gel (por ejemplo, brassieres y cubiertas para muslos y brazos),
las cuales tienen que ponerse recién salidas del refrigerador para
que el frío tonifique y active las fibras elásticas de la epidermis.
Considera que lucir espectacular a los dos días del parto ni en
películas de ciencia ficción se ve, así que ten paciencia, disciplina
y dedicación, y notarás que en pocos meses su cuerpo es otra vez
atractivo y fuerte.
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